JAVIER FERNANDEZ DE ANGULO / FOTOGRAFÍA: D.R.
Giorgio Sarné, CEO de Montblanc, tiene más de 20 años de experiencia en el mercado del lujo, y viajar también le apasiona. Ahora, con la última colección de equipaje de Montblanc, une sus dos pasiones: el lujo y el viaje. La firma celebró en Nueva York el centenario de su línea de marroquinería y presentó sus últimas creaciones en estuches, maletas, mochilas, maletines y bolsos, que unen el arte de la escritura con el mundo del equipaje. Nos encontramos con Giorgio, quien nos muestra un maletín que, al abrirlo, contiene todo lo necesario para un despacho: plumas, agendas, cuadernos o un reloj. “Está en tu oficina cuando viajas”, nos dice orgulloso. “Es una pieza hermosa de artesanía. Es una buena manera de celebrar los cien años. Tenemos un buen background”, afirma.
Hablamos del lujo y la experiencia hoy. “Todo el mundo usa esa palabra demasiado, porque ya no saben qué más decir y dicen ‘experiencia’. Pero para Montblanc, aquí se trata de la escritura, es la experiencia de vivir los instrumentos de escritura. Tenemos plumas que se remontan a 1926; es increíble. Y tenemos ejemplos hermosos, grandes piezas, que son los instrumentos de escritura que celebran el acto de escribir”. Las novedades de Montblanc invitan a tocarlas, abrirlas, usarlas: estuches para objetos de escritura, mochilas, piezas de piel con múltiples detalles.

“Todo lo que ves aquí es una celebración de la escritura. Toda gira en torno a eso: los cuadernos de notas, la tinta, la experiencia de volver atrás y redescubrir la belleza del mundo de la escritura. Es fantástico. Cuanto más descubres, más quieres saber, porque te aporta algo que ninguna otra cosa puede darte”, señala con entusiasmo. Y agrega: “Vivimos en un mundo de velocidad. Sí, velocidad: pantallas, lo digital, aplicaciones, software. No sabemos qué es auténtico y qué no. Siempre pregunto: ‘¿Cuál es la cosa más hermosa de tu vida?’. Y mucha gente me dice que es recibir un mensaje personal de alguien querido. Les encantaría que les llegara una carta de un amigo… es algo diferente a recibir un correo electrónico. El correo electrónico es impersonal; no transmite las mismas sensaciones. Es algo totalmente distinto. Es otro tipo de percepción y de sentir”, explica convencido.
Y continúa, mientras me muestra una pluma Meisterstück: “En realidad, esto es lo que somos; no estamos inventando nada nuevo. Es una cuestión de autenticidad y de mantenerse fiel a las raíces, combinando ese origen con la innovación —el ADN de Montblanc— para lograr un carácter universal. Es un reconocimiento mundial basado en el valor de la historia y la cultura de la escritura”, sentencia. Está orgulloso de la versatilidad de una marca que es creativa.
“Hemos creado piezas maestras magníficas… donde encuentras la pasión por la escritura, desde los cuadernos hasta los accesorios de escritorio. Llevamos más de 100 años dedicados a la escritura”. Hablamos de cómo se perciben estos productos con los cinco sentidos. “Todo empieza con la sensación al sostener el instrumento de escritura… Primero está lo que ves: es absolutamente hermoso. Sí, realmente. Al tenerlo en la mano, aprecias la perfección de la forma, la silueta; es único… Sientes algo especial. Y luego, al tocar los elementos, notas la diferencia: el peso, la calidad, el tacto de la piel. Se trata de encontrar la opción adecuada según lo que necesites y cómo escribas. Es algo personal, ¿sabes? Depende de la experiencia que sientas al escribir; la forma en que escribes marca la diferencia. Es como un trabajo de sastrería, a medida. Hay algo hermoso en ese sonido de escribir… en dejar una huella para siempre. Y probablemente sepas que tenemos tintas únicas. Es algo especial, incluso para coleccionistas”.
Hablando de los objetos de marroquinería nos dice: “Con el equipaje y los materiales de escritorio sentimos que es un trabajo artesanal de excelencia. Trabajamos con distintas pieles, suaves, agradables al tacto, con artesanos y expertos en marroquinería. En el mundo de los instrumentos de escritura, Montblanc juega un papel clave vinculado a los viajes. Los viajes son una industria global; a todos nos gusta viajar por distintas razones: por placer, por trabajo, para escapar de la rutina, para descubrir cosas nuevas”. Y añade: “Hay mucho ahí. La movilidad es un vínculo con nuestra naturaleza humana: somos inquietos y nos gusta ver cosas diferentes. Montblanc nació precisamente de eso: se creó la pluma Montblanc para que pudieras escribir mientras viajabas. Fue una gran innovación en su momento”.
Considera Sarné que Montblanc está más cerca de la inteligencia artesanal que de la inteligencia artificial. “Es una compañía maravillosa, nacida de la artesanía y dedicada a crear objetos hermosos para el mundo de la escritura. Así que sí, la artesanía es el núcleo de lo que hacemos; la inteligencia artificial se queda donde debe quedarse, y nosotros equilibramos ambas cosas. Trabajamos con innovación y diseño contemporáneo para crear objetos únicos y artesanales”. Y nos descifra las claves del nuevo lujo: “Creo que el nuevo concepto de lujo trata sobre la autenticidad y los recuerdos; los recuerdos son algo que realmente valoro. Cuando tienes un objeto así, evocas esos recuerdos. Es tu mejor equipaje. Los jóvenes siempre recordarán la primera vez que tuvieron algo así; realmente es así. Se trata de algo especial, porque siempre hay sentimientos de por medio; sí, los recuerdos. Tu primera mochila, tu primera Montblanc, es una manera de sentir, porque los recuerdos siempre van unidos a las emociones”. Y nos pone ejemplos: “Podría contarte muchas historias sobre los productos que nos traen; tenemos clientes que nos dejan sus artículos muy antiguos y vemos que son muy viejos, que han tenido mucho uso. Entonces les decimos: ‘Podemos repararlo’ o ‘Podemos cambiar esta pieza’. Pero ellos responden: ‘No, no cambies la pieza; lo importante es el recuerdo que esa pieza conlleva. Es parte de mis recuerdos y no quiero cambiarla. Es el objeto que usaban mi padre o mi abuelo…’. No quieren algo nuevo, quieren conservar lo que tienen. ‘Repáralo’, dicen, ‘no necesito algo nuevo’”.
Y la Maison también se acuerda de los jóvenes: “En cuanto a las nuevas generaciones, vuelvo a lo que te decía antes: son personas extremadamente inteligentes. Sí, tienen acceso a mucha información. Por eso detectan enseguida lo que no es auténtico. Así que, para nosotros, la mejor forma de conectar con ellos es ser fieles a nosotros mismos, a nuestra autenticidad y a nuestro legado”.
