En una ciudad donde cada nuevo restaurante parece llegar acompañado de una tendencia, una etiqueta o un manifiesto gastronómico, Alterna prefiere jugar a su propio ritmo. Ubicado en la Condesa y concebido como la nueva etapa de Gruppo Noi (responsable de Vecchio Forno Trattoria, Casa d’Italia Ristorante y Magazzino Wine Bar), el proyecto nació de una inquietud mucho más libre: ¿qué sucede cuando cocina, vino, diseño, música y cultura contemporánea se sientan juntos a la mesa? La respuesta es un restaurante que no pretende representar una geografía culinaria concreta, sino convertir las experiencias de su equipo en una propuesta tan cosmopolita como personal.

Incluso el nombre cuenta una pequeña historia. El proyecto comenzó como Osteria Alterna, pero pronto descubrió que la palabra “osteria” imponía demasiadas reglas a una idea que justamente quería escapar de ellas. Así nació simplemente Alterna, una declaración de principios en una palabra. Al frente de la cocina está Cosimo Branca, Head Chef de Alterna y Executive Chef de Gruppo Noi, con una trayectoria que incluye su paso por Atman, restaurante con estrella Michelin, junto a Igles Corelli, además de colaboraciones con Gambero Rosso y Coro Ristorante, en Orvieto. Su cocina apuesta por la precisión y el producto, pero sin convertir la técnica en protagonista: aquí la sofisticación funciona mejor cuando no presume que está ahí.

La experiencia continúa en la copa y en el servicio, donde Jocsán Lomelí, Head Sommelier & Hospitality, aporta una mirada que combina su formación como diseñador industrial con su certificación como Advance Sommelier por la International Sommelier Guild. Su filosofía de hospitalidad es clara, anticiparse sin invadir, cuidar sin hacer ruido y conseguir que todo parezca natural. Detrás de esta visión están Patrizio Cesarano, Founder & Creative Director de Gruppo Noi, y Nicolo Cesarano, Co-Founder & Managing Director, quienes suman a la propuesta una mezcla de sensibilidad creativa, conocimiento del vino, estrategia y una obsesión casi artesanal por los detalles.

En la mesa, vale la pena dejarse llevar por la propuesta y apostar por algunos de los platos que mejor resumen el espíritu de Alterna. Entre los imprescindibles aparecen el crudo de hamachi con flor de rábano sandía y vinagreta de jitomate lactofermentado, fresco y preciso; los ravioles de cordero y queso de cabra, una combinación de sabores profundos y delicados; y el cerdo con chamoy yucateco de jamaica, uno de esos platos que juegan con lo dulce, lo ácido y lo especiado sin perder equilibrio. Para cerrar, el arroz con leche con manzana, gel de manzana y pasta filo aporta una dosis de nostalgia con un giro contemporáneo. Y si la indecisión ataca, siempre está la opción de entregarse al menú degustación de 3, 5 o 7 tiempos y dejar que la cocina haga el resto.

Y si la cocina no tiene fronteras, el espacio tampoco parece tener prisa. Alterna entiende la Condesa como parte esencial de su personalidad: una gran barra central invita a quedarse, la iluminación cambia conforme avanza el día y la música acompaña la transformación del ambiente. Es de esos lugares que pueden empezar con una comida y, sin pedir permiso, convertirse en sobremesa, copa y plan de última hora. Porque aquí la idea no es únicamente comer bien, sino tener ganas de volver.

En tiempos en los que la gastronomía parece empeñada en explicar de dónde viene cada plato, Alterna propone algo más interesante, descubrir hacia dónde puede ir. Su cocina nace de viajes, recuerdos, obsesiones y aprendizajes, pero encuentra su identidad precisamente al no necesitar una bandera que la defina. El resultado es una experiencia contemporánea, abierta y profundamente personal, donde el lujo está menos en los grandes gestos que en la precisión de cada detalle. Alterna no busca pertenecer a una tendencia; busca convertirse en su propio lugar.

Alterna
Juan de la Barrera 112, Condesa
Instagram: @alterna.restaurant
