Juan Carlos Gutiérrez
Para Minae Seo, cocinar nunca fue solamente preparar alimentos. Aunque soñaba con convertirse en artista y estudió diseño gráfico antes de dedicarse profesionalmente a la gastronomía, la cocina terminó apareciendo como un lenguaje igual de emocional y creativo. Hoy, la chef coreana no solo se ha convertido en una de las figuras más representativas de la cocina coreana contemporánea en México gracias a Kasina Café y Kasina BBQ, sino que además acaba de llevar los sabores de su infancia a 10 mil metros de altura con el nuevo menú diseñado para la ruta México-Seúl de Aeroméxico.

La historia de Minae comienza lejos de Ciudad de México, en un pequeño pueblo de Corea del Sur donde la comida era parte fundamental de la vida cotidiana y emocional. Mi mamá siempre me inculcó que la comida es muy importante”, recuerda la chef, quien creció rodeada de recetas familiares y rituales domésticos donde cocinar era también una forma de cuidado. Uno de los recuerdos que permanece intacto es la tradicional sopa de alga que se sirve en los cumpleaños como símbolo de agradecimiento hacia madre e hija. Aunque en ese momento su vocación parecía orientarse hacia el arte y el diseño, aquellas memorias terminarían definiendo su sensibilidad culinaria años después.

Su llegada a México, a los 23 años, estuvo marcada por el reto de adaptarse a un país completamente distinto y aprender un nuevo idioma. No hablaba nada de español, pero me gustó mucho la personalidad y la calidez de los mexicanos”, cuenta Minae, quien estudió el idioma en la UNAM mientras comenzaba a construir una nueva vida cerca de su familia, instalada en México desde hacía décadas. Esa mezcla entre nostalgia coreana y descubrimiento mexicano terminaría convirtiéndose en la esencia de su cocina, una propuesta que respeta las raíces tradicionales, pero que busca ser cercana, comprensible y contemporánea.

Kasina Café nació casi por accidente. Minae soñaba originalmente con abrir una pequeña panadería donde pudiera vender café, pasteles y pan dulce, pero el local que encontró era mucho más grande de lo esperado. Fue entonces cuando decidió invitar a su madre, Weja Lee, a formar parte del proyecto. “Decidimos vender comida para aprovechar el lugar”, explica. Desde entonces, madre e hija han construido uno de los espacios más reconocidos de cocina coreana en la capital mexicana, apostando por una visión distinta a la de los restaurantes tradicionales de la Zona Rosa. Quiero que la comida coreana sea fácil de entender y consumir, asegura la chef, cuyo menú combina recetas caseras con una estética refinada influenciada por su formación artística.

Ese mismo equilibrio entre autenticidad y accesibilidad fue el que Aeroméxico buscó para su nueva experiencia gastronómica rumbo a Corea del Sur. A partir de marzo, los pasajeros de Premier One podrán probar platillos diseñados por Minae Seo como bibimbap de bulgogi, BBQ coreana o cheesecake de ajonjolí negro. Adaptar la cocina coreana a las condiciones de un avión representó un desafío técnico importante. La comida se refrigera, se recalienta y pierde textura. Además, la altura cambia muchas cosas, explica. Aun así, Minae logró construir un menú que conserva la identidad de los sabores coreanos y que además dialoga con ingredientes mexicanos. “La comida de ambos países tiene mucha sinergia, como los fermentados y los chiles”, afirma.

Hoy, mientras Kasina BBQ abre una nueva etapa más tradicional y enfocada en la experiencia de parrilla coreana, Minae Seo sigue imaginando el futuro de su cocina más allá de México. Sueña con abrir Kasina Café en Madrid y Nueva York, llevando consigo una propuesta que habla tanto de Corea como de su vida en México. En cada platillo, en cada detalle visual y ahora también en cada vuelo rumbo a Seúl, la chef continúa construyendo un puente gastronómico donde la memoria, el diseño y la identidad viajan siempre juntos.

