En septiembre, San Miguel de Allende cambia de ritmo. Las calles empedradas, las plazas y la arquitectura histórica adquieren todavía más protagonismo cuando México se prepara para celebrar su Independencia. Y si hay una manera especialmente deliciosa de vivir estas fechas es alrededor de una mesa. Desde el corazón de la ciudad, Rosewood San Miguel de Allende propone un recorrido gastronómico por distintas regiones del país, donde las recetas tradicionales se encuentran con una mirada contemporánea y cada restaurante del hotel pone su propio acento a la celebración.

El recorrido comienza con uno de los grandes protagonistas de la temporada: el chile en nogada. Hasta el 15 de septiembre, el Festival de Chiles en Nogada reúne a Restaurante 1826, Pirules Garden Kitchen y Luna Rooftop para presentar tres interpretaciones del clásico mexicano. La idea es sencilla y muy mexicana: mismo platillo, distintas personalidades. Cada cocina lleva el chile en nogada a su propio terreno y convierte un bocado asociado inevitablemente con septiembre en una pequeña ruta gastronómica por las distintas maneras de entender México.

Y entonces llega la noche grande. El 15 de septiembre, Pirules Garden Kitchen recibirá a la chef tabasqueña Lupita Vidal, quien junto al chef ejecutivo Odin Rocha preparará un menú de cinco tiempos inspirado en las tradiciones de Tabasco y Guanajuato, acompañado por cocteles artesanales y vinos. En el Patio Casona de Restaurante 1826, la noche se transforma en una auténtica Noche Mexicana, con kermés, mariachi en vivo, barra libre y estaciones gastronómicas dedicadas a los sabores nacionales. Mientras tanto, Luna Rooftop juega otra carta ganadora: gastronomía, ambiente mexicano y una vista privilegiada hacia la Parroquia de San Miguel Arcángel para contemplar los fuegos artificiales. Porque hay cenas que terminan con postre y otras que terminan mirando al cielo.

La celebración continúa más allá del 15 de septiembre con una experiencia dedicada a otra de las grandes obras maestras de nuestra cocina: el mole. En Pirules Garden Kitchen, cinco moles de diferentes regiones de México se convierten en protagonistas de un recorrido gastronómico acompañado por vinos mexicanos seleccionados para resaltar sus ingredientes, matices y perfiles. Disponible los jueves y sábados, la experiencia propone descubrir cómo una misma palabra puede esconder universos completamente distintos. Y, de paso, confirmar que en México hablar de mole nunca es hablar de una sola receta.

Celebrar las Fiestas Patrias en San Miguel de Allende, además, tiene un ingrediente que no aparece en ningún menú: la historia. Reconocida como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, la ciudad ofrece el escenario perfecto para vivir septiembre entre arquitectura, tradición y gastronomía. En este contexto, Rosewood San Miguel de Allende se convierte en punto de partida para descubrir el destino, con sus 67 suites, residencias, jardines y terrazas. Una invitación a quedarse un poco más, porque si algo tiene México es que una sola noche rara vez parece suficiente cuando hay una buena mesa, un mariachi cerca y motivos de sobra para brindar.

