Hay historias de amor que sobreviven al tiempo y otras que, además, saben vestirse muy bien. La relación entre México y Francia pertenece a esta última categoría y encuentra en El Palacio de Hierro uno de sus mejores cómplices. De los 200 años de vínculos diplomáticos y comerciales entre ambos países, 138 tienen un capítulo escrito en la historia de esta icónica departamental mexicana. La conexión es incluso arquitectónica: su primera tienda en el Centro Histórico fue construida con hierro de origen francés, el mismo material que se convertiría en símbolo de París con la Torre Eiffel. Aquella estructura dio pie al nombre que hoy conocemos y que, más de un siglo después, sigue siendo sinónimo de estilo.

Para celebrar esta historia compartida llega L’Art de Vivre Totalmente Palacio, una temporada que convierte El Palacio de Hierro Polanco en un pequeño viaje transatlántico, donde el savoir-faire francés se encuentra con la creatividad mexicana. Del 14 de agosto al 2 de noviembre, moda, arte, diseño, belleza y experiencias inmersivas toman los espacios de la tienda. La instalación de la francesa Agathe Singer y la mexicana Sofía Castellanos imagina una conversación entre París y México a través de flores y escenas cotidianas, mientras The Selfie Experience: L’Art de Vivre propone nueve salas temáticas en las que arquitectura, sonido, moda y diseño convierten la visita en una experiencia tan visual como entretenida.

La agenda también mira hacia el pasado con De Barcelonnette a México: Una historia de origen, una exposición que recupera la llegada a nuestro país de aquella comunidad de emprendedores franceses procedentes de los Alpes, entre ellos Joseph Tron y Joseph Léautaud, fundadores de El Palacio de Hierro. A esta conversación se suman Pineda Covalin, con una propuesta que reivindica la identidad mexicana y el trabajo artesanal, y Guerlain, que presenta parte de su universo de belleza, perfumería y savoir-faire. Es el tipo de encuentro en el que México y Francia dejan de hablar de influencias para empezar a hablar de complicidad.

Y si el estilo también se come, La Cantina Palacio pone la mesa para demostrarlo. El chef Alexis Ayala, reconocido durante tres años consecutivos por la Guía MICHELIN por sus proyectos Pargot y Tacos Los Alexis, presenta un menú de degustación que explora la cocina mexicana desde la tradición y la técnica contemporánea. Tostada de jurel con maracuyá y morita, costra de short rib con frijoles con veneno, kampachi con tejuino y pipián de salicornia, rack de cordero con sikil pak de dátiles y un cremoso de chocolate de metate forman un recorrido que confirma que la cocina mexicana puede mirar hacia adelante sin olvidar de dónde viene. La propuesta está disponible hasta el 30 de septiembre.

El gran protagonista de la temporada mexicana, sin embargo, llega vestido de rojo, verde y blanco: el chile en nogada. Gastronomía Palacio reúne cinco interpretaciones en El Restaurante Palacio, La Cantina Palacio, El Huerto Palacio, El Indio Mezcalería y Le Bistro Palacio, todas construidas a partir de ingredientes provenientes de Tetela de Ocampo, Puebla. Del clásico con carne, frutas de temporada y nogada de nuez de Castilla a una versión envuelta en hojaldre en Le Bistro, cada restaurante lleva el plato a su propio territorio. La temporada estará disponible hasta el 30 de septiembre y recuerda que hay recetas que no deberían estar disponibles todo el año: parte de su encanto está precisamente en saber esperarlas.

Y para cerrar el círculo franco-mexicano, Le Bistro Palacio llevó la celebración directamente a Francia con un menú creado por el chef Alexis Preschez, Chef Ejecutivo de Sofitel Mexico City Reforma, inspirado en la Toma de la Bastilla. Camembert en croûte, suprema de pollo y hongos silvestres con gratin dauphinois y un coulant de chocolate con frutos rojos forman un menú de tres tiempos que mezcla clásicos franceses con ingredientes mexicanos, acompañado por vinos de Maison Castel. Disponible hasta el 15 de agosto, la propuesta resume perfectamente el espíritu de L’Art de Vivre: dos culturas, dos tradiciones y una misma certeza —que cuando México y Francia se encuentran alrededor de una buena mesa, la conversación puede durar mucho más que una comida.

En definitiva, L’Art de Vivre Totalmente Palacio es mucho más que una agenda de actividades: es una celebración de cómo dos culturas pueden encontrarse en la moda, la arquitectura, el arte y, sobre todo, en la mesa. Durante esta temporada, Polanco se convierte en el punto de encuentro entre un café parisino y una sobremesa mexicana, entre el savoir-faire y la creatividad, entre tradición y futuro. Porque después de 200 años de historia compartida, México y Francia ya no necesitan presentación: basta con sentarse, pedir algo y brindar por los próximos capítulos.

