La cocina española acaba de encontrar una nueva dirección en la Ciudad de México. Después de conquistar Polanco y llegar recientemente a la Roma, Ultramarinos de Fran aterriza en Domo Perisur para llevar al sur de la capital esa combinación que Fran López Abad conoce bien, producto, barra, vino y ganas de quedarse un rato más. El nuevo espacio recupera la esencia de una taberna española tradicional, pero la adapta al ritmo de una ciudad que entiende que comer bien también es una buena excusa para reunirse.

Para Fran, la cocina española siempre ha sido mucho más que una colección de recetas. Originario de España y después de una larga trayectoria en el mundo corporativo, encontró en México el escenario para convertir su relación con la gastronomía en un proyecto profesional. Desde entonces, sus conceptos han mantenido vivo el espíritu de las barras y tabernas españolas, mientras encuentran su propio lenguaje dentro de la escena gastronómica mexicana. En Domo Perisur, esa filosofía vuelve a ponerse sobre la mesa con una propuesta pensada para comer, beber y compartir.



El menú parte del producto y de esos clásicos que hacen que España se reconozca desde el primer bocado. Croquetas de jamón, tortilla, embutidos, quesos, mariscos y tapas conviven con vinos españoles, vermuts y coctelería clásica. Los arroces también tienen un lugar especial dentro de la propuesta de Fran, demostrando que una comida puede empezar con algo para picar y terminar, inevitablemente, con una sobremesa que se alarga más de lo previsto.

Pero aquí la experiencia no termina cuando llega la cuenta. Ultramarinos de Fran recupera también el espíritu de las antiguas tiendas españolas con una selección de productos para llevar a casa, desde jamones ibéricos, quesos, aceites y conservas hasta embutidos y vinos cuidadosamente elegidos. Así, el restaurante se convierte también en una pequeña despensa española donde es posible prolongar la experiencia más allá de la mesa.




El espacio ofrece distintas maneras de disfrutarlo. Una copa de vino y algo de picar en la barra, una vuelta por la selección de ultramarinos o una comida completa frente a uno de los jardines verticales de Domo Perisur. Todo mantiene esa calidez y cercanía que han acompañado los proyectos de Fran López y que aquí encuentran un nuevo escenario. Porque, al final, la filosofía es sencilla y bastante española, alrededor de una buena mesa no solamente se come, también se conversa, se comparte y se construyen recuerdos.
